ASUS es probablemente la marca de referencia en el terreno de las placas base, aunque específicamente cuando se busca exprimir fácilmente el máximo rendimiento de los procesadores. Obviamente hay modelos y modelos, pero ASUS complementa bastante la parte de los componentes de sus placas base con las capacidades del BIOS y el programa de configuración de Windows. Eso es lo que voy a explorar en este análisis de su TUF Gaming Z790-PLUS D4.

Desembalado y características

La serie TUF Gaming de productos de ASUS está orientada a la durabilidad, con componentes que permiten una mayor vida útil de los productos, aunque no sean lo mejor de lo mejor del mercado. Obviamente tampoco son malos al tener componentes de mayor vida útil. La placa base TUF Gaming Z790-PLUS D4 de ASUS llega en una caja negra con una portada centrada en los principales aspecto de zócalo o procesador, y una parte trasera en la que detalla pormenorizadamente sus características.

Al abrirla se ve la placa base protegida en una bolsa de plástico y en una bandeja de cartón. Debajo de ella se encuentran los manuales de uso, garantía y conformidad y unas pegatinas, un par de cables SATA3, un tornillo de M.2 y su soporte. Va a lo básico porque como he dicho estsa serie no se basa en los extras o ser la más completa en cuanto a características sino en la durabilidad.

TUF Gaming Z790-PLUS D4 de ASUS
FormatoATX
ZócaloLGA 1700
ChipsetZ790 de Intel
VRM (CPU+mem.)16+1
Tamaño30.5 cm × 24.4 cm
Ranuras PCIeuna PCIe 5.0, una PCIe 4.0 ×16, una PCIe 4.0 ×4, dos PCIe 3.0 ×1
Ranura M.2cuatro M.2280 PCIe 4.0
Tomas SATAcuatro SATA 3.0
MemoriaDDR4, cuatro bancos DIMM
Frec. memoria5333 MHz (OC)
Vídeoun DisplayPort 1.4, un HDMI 2.1
USB traseros
un USB 3.2, dos USB 3.1, un USB 3.1 tipo C, cuatro USB 3.0
Conectores en placaun USB 3.1 tipo C, un USB 3.0, dos USB 2.0, un Thunderbolt 4
Ethernetuna toma RJ-45 de 2.5 Gb/s, controlador de Intel
Tomas audioun S/PDIF óptico, cinco 3.5 mm
Códec audioS1220A de Realtek (32 bits, 192 kHz)
Con. 4 pinesdos de CPU, uno de AIO, cuatro de ventiladores de caja
Con. RGBtres RGB 2.ª generación, uno RGB Aura
Alimentaciónun PCIe de ocho pines, un PCIe de cuatro pines

Esta TUF Gaming Z790-PLUS D4 tiene un formato ATX, de 24.4 cm × 30.5 cm, que es lo estándar para ATX. El zócalo es el LGA 1700, para los Core de 12.ª a 14.ª generación de Intel. El chipset incluido es el Z790, el cual está situado abajo a la derecha de la placa base como es habitual, sobre el cual se sitúa un amplio disipador.

A la derecha hay cuatro ranuras DIMM de DDR4 que deberían poder usar al menos hasta 5333 MHz según ASUS, aunque dependerá de los módulos específicos usados y su cantidad. La alimentación de la placa base la proporcionan el habitual conector de veinticuatro pines además de un PCIe de ocho pines y otro de cuatro pines. Arrancará y funcionará sin problemas teniendo solo conectado el de ocho pines, pero es recomendable poner los dos si se va a hacer sobrefrecuencia (OC).

La placa base está bastante bien para almacenamiento SSD avanzados ya que dispone de cuatro ranuras M.2 para dos que sean hasta 22110 y otras dos 2280, todas PCIe 4.0 ×4. Se echa en falta, por el precio, una de tipo PCIe 5.0, pero tampoco es algo imprescindible. No aportan una diferencia de rendimiento en el día a día frente a las PCIe 4.0, y tienen un cierto sobrecoste. También hay cuatro tomas SATA3 para discos duros o SSD de 2.5 pulgadas.

En la parte principal se pueden ver dos ranuras PCIe de dieciséis canales, una que es PCIe 5.0 y la otra PCIe 4.0. También hay una PCIe 4.0 ×4 y dos PCIe 3.0 ×1. El sistema de alimentación de la CPU es de dieciséis etapas para la CPU y de una sola etapa para la memoria. Está bien refrigerada con un generoso disipador, como indicaré en el apartado de pruebas.

En el panel posterior de conexiones hay un USB 3.2 (siempre tipo C), dos USB 3.1, un USB 3.1 tipo C, cuatro USB 3.0, un DisplayPort 1.4, un HDMI 2.1, un RJ-45 de 2.5 Gb/s, un S/PDIF, y cinco tomas de audio de 3.5 mm. En la placa base hay para un USB 3.1 tipo C frontal, y un cabezal de USB 3.0 y dos de USB 2.0, además de otro para Thunderbolt 4.

Debido al tamaño ATX, se incluye una buena cantidad de conectores de cuatro pines, siete en total, incluido uno para refrigeración líquida integrada. También dispone cuatro para componentes y accesorios con ARGB. La parte inferior derecha de la placa base incluye iluminación ARGB totalmente personalizable. El códec de audio es un S1220A de Realtek, que junto a otros componentes permite sonido de 32 bits y 192 kHz.

UEFI

La UEFI (interfaz de firmware extensible unificada) de esta placa base tiene la estructura y componentes habituales en ASUS, y es probablemente la que más me gusta de los fabricantes de placas base. Hay una pantalla inicial en la que se resumen las principales características, desde la cual se puede acceder rápidamente a apartado clave como por ejemplo la selección del XMP de los módulos de RAM o la gestión de las curvas de funcionamiento de los ventiladores.

También incluye habitualmente ciertas características de sobrefrecuencia automática del procesador, como OC Tuner, que suele ofrecer dos ajustes distintos, con mayor y menor nivel de subida de frecuencias de los núcleos E y P del procesador. Pero hay otros ajustes al respecto sobre alimentación que se pueden dejar en automático. Es un apartado en el que hay, como una mejora de funcionamiento multinúcleo de la propia ASUS. Las opciones de DRAM son también muy amplias, dentro de las limitaciones que tien la DDR4 frente a la DDR5. Hay también apartados específicos para el VRM.

El resto de opciones son las habituales: gestión de los dispositivos PCIe, las ranuras M.2, la conectividad adicional, medidores de temperaturas, infinidad de apartados para ajustar pomenorizadamente los parámetros de la DRAM, activación de RBAR, opciones de arranque, borrado seguro, etc.

Programa de configuración

Otro aspecto positivo de las placas base de ASUS es Armoury Crate, el programa de configuración que se ofrece a instalarse cuando Windows la detecta. En realidad se usa para muchos de los dispositivos de la compañía. Desde aquí se puede ver la información principal de funcionamiento de la placa base, DRAM, tarjeta gráfica y el procesador, como frecuencias de funcionamiento. No es detallado, por lo que no evita que haya que usar programas más específicos como HWinfo.

También hay apartados de gestión de la iluminación ARGB de la placa base y productos relacionados conectados a ella, como los módulos de RAM que he usado y que en este caso llevan ARGB. De esta forma se puede sincronizar fácilmente la iluminación sin tener que hacerlo desde el BIOS. ASUS también ofrece la gestión al vuelo de la curva de rendimiento de los ventiladores, lo cual es especialmente útil. Es desde también se controlan las actualizaciones disponibles para los controladores de la placa base y sistema como el Ethernet, y se pueden instalar desde ella otras aplicaciones de interés.

Pruebas

Para las pruebas no voy a entrar a fondo a explorar absolutamente todos los aspectos de la placa base porque, como sabréis los parroquianos de la web, no es el tipo de análisis que hacemos. Me centro más en los aspectos prácticos, que en una placa base base son las capacidades de sobrefrecuencia automáticas que incluye la UEFI del fabricante, y las temperaturas de funcionamiento del VRM —lo cual es algo fundamental—.

En este caso, el módulo de regulación de voltaje de la placa base o sistema de alimentación, de dieciséis etapa para la CPU y solo una para la memoria, permite un cierto nivel de sobrefrecuencia automática de la CPU. Tanto las configuraciones uno y dos del OC Tuner de ASUS funcionan sin problemas. Si las frecuencias normales del Core i7-12700K con todos los núcleos en carga son 4.7/3.6 GHz (núcleos P/E), con OC Tuner I suben a 4.8/3.8 GHz y con OC Tuner II a 4.9/3.9 GHz. El consumo pasa de 165 W sin OC en Cinebench R23, a 195 W con la primera sobrefrecuencia automática y a 215 W con la segunda. Lo cual es lo habitual para mi 12700K específico. Puede cambiar con respecto a otros 12700K, porque cada uno es un mundo.

Suelo usar una placa base Prime Z690-PLUS también de ASUS, y en ella el OC Tuner II no entra en juego, por lo que al menos es un avance en el rendimiento. Si así se quiere, y como he indicado en el apartado de la UEFI, hay multitud de apartados para subir la frecuencia de la CPU y los módulos de memoria. Hay herramientas de terceros que simplifican la labor de elección de los valores, e incluso alguna de la propia Intel, pero no voy a entrar en ellas.

Lo que sí puedo decir es que la refrigeración del VRM es excelente, muy impresionante. En reposo total el VRM se sitúa a 32 ºC (∆6 ºC), mientras que usándolo en el día a día se sitúa en los 42 ºC (∆16 ºC) y ejecutando la prueba de media hora de Cinebench R23 se queda en los 52 ºC (∆26 ºC) con el OC Tuner I (195 W), y en los 55 ºC (∆29 ºC) con el OC Tuner II (216 W). Procesadores de mayor consumo máximo como el Core i9-14900K van a tener un rendimiento perfecto sin problemas de temperaturas.

Por último, desde el momento en que se da al botón de encendido y arranca del todo Windows 11 con la caja de autenticación preparada pasan 20.4 s con la SSD usada en este equipo, una XPG Gammix S11 de ADATA de 480 GB de capacidad.

Conclusión

La placa base es la pieza clave de cualquier PC y por tanto hay que saber escoger bien la que se necesita. Ciertamente la TUF Gaming Z790-PLUS D4 es mucha más placa base de la que necesita el PC medio para jugar, pero es una de primera línea para los que tienen un buen procesador y una buena tarjeta gráfica. Mayormente porque permite un buen nivel de sobrefrecuencia sencilla y gratis a través de las opciones de la UEFI de ASUS, y a una RTX 4090 le viene bien ese empujón extra con el Core i7-12700K.

La UEFI que implementa ASUS es la que más me gusta de entre los distintos fabricantes, aunque bien es cierto que si se mira la letra pequeña puede haber otras mejores para placas base muy concretas. Por ejemplo, las de ASRock para modelos muy específicos y caros de OC. Pero para el común de los usuarios de un PC está generalmente bien organizada, tiene opciones de auto-OC, y facilidad en gestión de los ventiladores y actualizaciones, entre otros.

De esta placa base destacaría la refrigeración del VRM, porque es muy buena. Apenas llega a los 50 ºC con el procesador a frecuencias de serie, y cuando se empieza a exprimir, poniendo a esos 4.9/3.9 GHz los núcleos del 12700K, no pasa de 55 ºC, teniendo en cuenta que el procesador consume cerca de 220 W. Si se cambia a un Core i9-14900K, con un consumo a sus frecuencias de serie de unos 240 W, igual sube uno o dos grados más, y tiene bastante margen para meter más consumo al procesador sin que el calor del VRM sea un problema.

La conectividad de la TUF Gaming Z790-PLUS D4 es buena y variada, pero igual se echa en falta un M.2 de tipo PCIe 5.0, sobre todo por el PVP que tiene, y que su PVPR es bastante mayor. Como he dicho antes en el análisis, tampoco es que haya diferencia para el usuario final entre PCIe 4.0 y PCIe 5.0, y más con la lenta adopción que está teniendo DirectX Storage, pero habría estado bien. Salvo por la posición de una M.2, que cae debajo de la tarjeta gráfica y no tiene disipador térmico, el resto lo tiene y bastante generoso, por lo que con cuatro ranuras M.2 de hasta 22110 ese apartado también está bien cubierto.

Por lo demás, la solidez de su fabricación, estabilidad de uso, la buena calidad de la UEFI, el programa de configuración Armoury Crate y la iluminación ARGB de la propia placa base, con un buen sonido y Ethernet de 2.5 Gb/s terminan de perfilar una placa base muy buena. Es más que suficiente para la inmensa mayoría de usuarios, con buen nivel de OC automático y refrigeración, sin nada realmente malo en ella.