Hasbro aceptó el despiertismo con los brazos abiertos y en los últimos años no da pie con bola con Dungeons & Dragons. Así que el el 50 aniversario del juego creado por Gary Gygax y Dave Arneson pasó sin pena ni gloria el año pasado ante la nula promoción por parte de Wizards of the Coast, que es la filial que se encarga del juego, y ante las atrocidades que ha cometido con el juego. La estrategia de Wizards ha sido escupir en la cara al fan que se dejaba el dinero en los libros y suplementos, e intentar captar gente con productos de mierda y sistemas de pago como el de Sigil. Es un tablero de juego virtual con el que Wizards ha dejado claro que no entiende lo que quiere el jugador, y ha sido una pifia por parte de la compañía, así que ha despedido al equipo que lo ha desarrollado.
Esta aplicación llegó el 28 de febrero en acceso anticipado dentro de D&D Beyond —principalmente, un creados de hojas de personaje—, ofreciendo un nivel gratuito bastante limitado en cuanto a escenarios y miniaturas, y una suscripción de 6 dólares al mes un poco más amplio pero bastante limitado igualmente. Principalmente es para quitarle la gracia a las partidas de rol, que es juntar a los amigos en torno a una mesa, para jugar cada uno en la casa. Ese modelo no va a atraer a los veteranos, y no van a conseguir enganchar a nuevos jugadores.
No niego la utilidad de Sigil, que es poder jugar cuando un grupo no se puede reunir en torno a una mesa, y es un producto que visualmente está bien y es muy completo, pero al final es una venta complicada. Tampoco ha ayudado al grupo dentro de Wizards que lo ha desarrollado, del que se ha despedido a 30 de los 34 miembros que lo componían, el hecho de que Hasbro no entendía el producto y fue cambiando los objetivos a cumplir con él. Ni siquiera entendían los directivos de Hasbro la diferencia entre una mesa de juego virtual y un videojuego. Y así con todo lo de D&D.

Vía: EnGadget.