La guerra tecnológica con China y las tensiones geoestratégicas en el Pacífico hizo que EUA buscara aumentar su producción nacional de chips. Eso lo ha ido haciendo en los cuatro años de legislatura de Biden, y ahora Trump lo está continuando y redoblando los esfuerzos en atraer esa producción. En lugar de con subvenciones a empresas extranjeras, que eso sale del bolsillo de los ricos y pobres, lo hace con amenazas de aranceles. Eso ha motivado una mayor inversión por parte de TSMC, que invertirá al menos 100 000 M$ en el país, pero la compañía ha hecho comentarios de que le cuesta mucho más producir en EUA que en Taiwán. TechInsights viene a decir lo contrario en un elaborado informe.

En él se dice que sí, que la construcción de la primera fábrica puede costar hasta el doble en un nuevo país en el que opere, pero que luego los costes se van igualando. Entre los mayores costes está el entrenamiento de la plantilla, la creación de la red de suministros y otros, pero eso con el tiempo va mejorando. Así que TechInsights afirma que a TSMC apenas le cuesta un 10 % más producir en EUA frente a hacerlo en Taiwán porque el coste de la mano de obra es apenas de un 2 % de la inversión total.

Las fábricas de producción de chips están actualmente altamente automatizadas usándose robots para todo el proceso de mover las obleas entre máquinas, supervisión y otros. La maquinaria, que es el grueso de los costes de una fábrica, cuesta lo mismo se monte en Taiwán o en EUA, aunque el coste de la propia logística pueda ser distinto. El operario humano solo realiza tareas de supervisión de la producción y participa en el mantenimiento de la maquinaria, que es una parte sustancial del tiempo de inactividad de cada línea de producción. Pero con esto lo que quiere hacer TechInsights es desmentir al presidente de TSMC que dijo que el coste de producir en Arizona era hasta el doble que en Taiwán. Lo cual es imposible ya que Apple o NVIDIA no producirían en EUA ningún chip de TSMC.

Fuente: TechInsights. Vía: Tom's Hardware.