Uno de los problemas de las tarjetas gráficas de portátiles es que una RTX 4060 de un equipo puede tener un rendimiento diferente a otra RTX 4060 de otro. Más allá de que el procesador pueda limitarla, el problema es la configurabilidad del consumo máximo, y que la mayoría de las veces no es indicado por el fabricante de portátil de turno. Hay que irse a los análisis para ver el rendimiento real. NVIDIA ha querido revisar esas prácticas con las RTX 50 de portátiles, obligando a los fabricantes a que detallen su consumo en sus webs.
Es una necesaria medida a copiar por AMD e Intel, aunque sean minoritarios en este sector. También deberían de asegurarse estas dos últimas que se indica claramente el consumo a frecuencia base de los procesadores que se usen, porque además con los Ryzen AI Max podría haber igualmente problemas para saber qué configuración máxima de consumo tiene para CPU e iGPU.
Al modelo a máximo consumo se le denomina Max-P, y el resto de tarjetas gráficas son Max-Q, que normalmente varían en incrementos de cinco vatios desde, por ejemplo, los 35 W hasta los 110 W. La diferencia de rendimiento por la limitación del turbo máximo puede suponer que una RTX 4060 rinda más que una RTX 4070. También tendrán que indicar claramente el refuerzo dinámico que aplican a sus portátiles, que puede ser de hasta 25 W. Ahora solo hace falta que NVIDIA realmente se preocupe de supervisar que aparece claramente esta información en las webs de sus socios.
Vía: Videocardz.