Pat Gelsinger ya no es el director ejecutivo de Intel pero sigue apareciendo en las noticias. En esta ocasión por su paseo por la GTC de NVIDIA, en la que abundó en algunos comentarios previos que hizo estando en Intel. Por ejemplo, que NVIDIA tuvo muchísima suerte con sus aceleradoras, al invertir en CUDA cuando en 2008 nadie pensaba que eso fuera a generar dinero, aunque no le quita mérito por lo conseguido. Al ser preguntado por ello y dar la misma respuesta, Jensen Huang, el director ejecutivo de NVIDIA, dijo que en realidad con lo que tuvieron suerte es con que las cargas de trabajo de IA pidieran la forma de ejecutarse de CUDA.

Gelsinger también ha vuelto a decir que las aceleradoras de NVIDIA son 10 000 veces más caras de lo que se necesita para inferencia, y que en algún momento el mercado se dará cuenta de ello. La irrupción de los modelos de DeepSeek ha cambiado el rumbo del sector de entrenamiento a inferencia (ejecución) de los grandes modelos de lenguaje, por lo que la parte de entrenamiento no la necesitan las empresas, y por tanto no necesitan aceleradoras con cientos de gigas de VRAM ya que eso solo se necesita para entrenamiento. Hay soluciones bastante más baratas en el mercado para inferencia, y en eso tiene toda la razón.

El problema de Intel es que perdió la oportunidad de llegar en posición de ventaja a la era de la IA tras la cancelación de Larrabee, un proyecto de aceleradora que finalmente fue cancelada. Era una GPU orientada a gráficos 3D pero en la que Intel, al usar el conjunto de instrucciones de x86 en lugar de otro específico, fue era una GPU buena para cómputo pero no para gráficos 3D. Por aquella época el uso de las GPU para cómputo era marginal, así que el proyecto terminó en la papelera, principalmente después de que NVIDIA añadirera cómputo general al entorno de desarrollo de CUDA.

Vía: WCCFTech, Tom's Hardware.