Intel está teniendo una acogida desigual a sus Core Ultra 200 de sobremesa, la generación Arrow Lake. Están bastante bien para tareas profesionales, pero no tanto para juegos, aunque al final eso está beneficiando a las ventas de AMD. Así que el próximo refresco de los Arrow Lake que conformarán los Core Ultra 300 solo llegarían con los modelos K desbloqueados para sobrefrecuencia.

Esa generación va a ser en la que se incluyan los más interesantes Panther Lake para portátiles los cuales estarán fabricados con el proceso litográfico 18A de Intel al que ha apostado su futuro. Y probablemente le salga bien, porque su desarrollo, incluso en productividad, va parejo al de otras litografías punteras, incluidas las de TSMC. Eso sí, la producción inicial será baja, así que hasta el primer trimestre de 2026 no se espera que alcance la producción en volumen. Lo cual es lo que habitualmente hace Intel.

Lo que tendrían nuevos estos Core Ultra 300K sería el acceso a una «optimización de rendimiento» que sería una forma de sobrefrecuencia automática pero poniendo el foco en la estabilidad del sistema en lugar de en obtener el máximo rendimiento. Lo podrían usar los fabricantes de equipos originales (OEM) y los vendedores de premontados.

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Vía: Videocardz.